Todos hemos sentido el tortuoso dolor de espalda en algún momento de nuestra vida y su impacto incapacitante inmediato para el más leve de los movimientos.
Los problemas de espalda son la principal consulta a neurólogos y traumatólogos y la octava causa de consulta médica, superando a la fiebre, los dolores de rodilla y de cabeza. Más del 70% de los adultos sufren dolor de espalda agudo en algún momento de sus vidas y un tercio lo ha padecido en los últimos 30 días.
La lumbalgia se define como el dolor, tensión o contractura muscular, localizados por debajo de la última costilla y por encima del pliegue glúteo con o sin dolor en las piernas. Se considera que la mayoría de estos dolores son de características “benignas” casi en un 90% de los casos. Solamente un 10% puede deberse a lesiones específicas como hernias de disco, infecciones, enfermedades reumáticas, fracturas o procesos tumorales.
“Mucha gente sufrirá uno o más episodios de dolor lumbar en el transcurso de la vida, se considera que en países industrializados esta situación se puede presentar hasta en un 90% de las personas”,señala el doctor Carlos De Los Reyes, fisiatra de la Unidad de Rehabilitación Física, del Centro Médico Imbanaco.
Las malas posturas al leer en el tiempo dedicado al estudio y las condiciones inadecuadas frente a un escritorio, en el trabajo, se cuentan entre las principales causas del dolor de espalda relacionado con músculos y articulaciones, según reporte de la consulta médica. (Ver recuadro: “Espalda Saludable”)
Según los médicos, la repetición de tareas físicas demandantes, el levantamiento de peso, la realización de movimientos que impliquen una gran cantidad de flexiones, e incluso, el permanecer sentados o inclinados por largo tiempo, pueden ocasionar la aparición de dolor de espalda.
“Una posición incorrecta durante un tiempo significativo, en un trabajo por largas horas frente a una computadora, implica entre otras cosas una sobre-exigencia de los músculos llamados paravertebrales, que son aquellos colocados a los costados de la columna”,afirma el doctor De Los Reyes.
“Estos músculos exigidos– agrega el fisiatra - por encima de su capacidad de trabajo, terminan por fatigarse y producir dolor, que luego se convierte en una contractura muscular, una reacción del organismo de inmovilizar automáticamente la zona para prevenir una lesión y disminuir el dolor.”
Explica que especialista que de este modo se produce un círculo vicioso constituido por la sucesión de malas posturas, la aparición de contracturas musculares, la aparición de dolor, que en la mayoría de los casos termina en la necesidad de tratamiento médico por un dolor que adquiere condiciones crónicas.
Según el especialista, el dolor de espalda de características consideradas “benignas” afecta principalmente el tejido muscular o están desencadenado por un aumento en la presión de las facetas o articulaciones de las vertebras. Esta dolencia es conocida como lumbalgia de origen mecánico.
Son varias las estructuras que se encuentran en la región lumbar que pueden originar dolor (músculos, ligamentos, facetas articulares, discos intervertebrales o estructuras nerviosas) y es el médico en consulta quien a través del interrogatorio, el examen físico y el análisis de estudios paraclínicos, quien determina el origen del dolor y planea el tratamiento más apropiado.
“El uso de medicamentos analgésicos, relajantes musculares y formas de terapia se encuentran indicados en la mayoría de los procesos agudos. Las terapias conductuales, mejoramiento del estado físico, modificaciones de las condiciones laborales y sicológicas son determinantes en el manejo de las lumbalgias recurrentes o crónicas”, señala el doctor De Los Reyes.
“Situaciones emocionales – agrega el especialista - conflictos laborales y ganancias secundarias suelen entorpecer con frecuencia los tratamientos para el manejo del dolor de espalda y deben ser tenidos en cuenta y manejados para asegurar el mejoramiento de esta condición.”
El dolor de espalda de origen mecánico es el resultado de la condición bípeda del ser humano, quien a través de la historia ha modificado la expectativa de vida, las formas de realizar el trabajo y el sobre peso u obesidad creciente, el sedentarismo y el estrés, facilita cada vez más la aparición temprana del dolor de espalda.
En conclusión el mejor manejo es el que considera todos los aspectos del paciente: ejercicio, rehabilitación multidisciplinaria, educación, cambios conductuales y el reconocimiento de que cada paciente es un ser individual con condiciones físicas diferentes, trabajos diferentes, creencias y emociones particulares que hacen que la respuesta al tratamiento también sea individual.
|
ESPALDA SALUDABLE En la mayoría de los casos, las causas más comunes son malas posturas al dormir, al sentarse, al caminar, en el trabajo, la falta de ejercicio, traumatismos y esfuerzos bruscos. Las zonas de la espalda afectadas por este tipo de fatiga muscular o articular son particularmente la cervical y la lumbar.
Las precauciones para evitar el surgimiento de dolores y molestias:
En el ámbito laboral, una correcta elección de ciertos elementos que ayudan a una postura adecuada, principalmente el asiento, pero también el escritorio y la organización del espacio laboral.
El asiento. Es recomendable optar por un modelo con altura regulable. Evite el asiento sin respaldo.
El escritorio debe presentar una medida adecuada al uso que habremos de darle y conservar un cómodo espacio por debajo de la tabla para colocar las piernas. Tanto el asiento como la tabla del escritorio deben poseer bordes redondeados para de este modo evitar problemas circulatorios tanto en los muslos como en las muñecas.
La postura que debemos adoptar para reducir al mínimo las molestias derivadas de permanecer sentados durante lapsos prolongados de tiempo es la siguiente: la espalda debe descansar en todo momento sobre el respaldo de la silla, los pies deben tocar el suelo sin esfuerzo, para lo cual puede utilizarse, de ser necesario, descansa pies, manteniendo al mismo tiempo las muñecas y los brazos en línea recta.
En cuanto a las posturas que adoptamos para leer durante espacios de tiempo prolongados, por ejemplo durante el estudio, éstas tampoco suelen ser las adecuadas para no sobre-tensionar la columna. Por el contrario, es muy natural estudiar acostados en la cama, recostados en un sillón, mal sentados, e incluso de pie, en algún medio de transporte.
Para estudiar, lo que implica no solo leer por un tiempo prolongado, sino también producir otro tipo de movimientos -ya que a veces deben tomarse apuntes o subrayar determinadas líneas del texto, consultar varios libros a la vez. Para el cuidado de la columna debemos sentarnos de forma cómoda, manteniendo la espalda recta, los hombros a una misma altura, los antebrazos apoyados sobre la mesa y las piernas formando un ángulo recto entre pantorrilla y muslo.
Puede suceder también que el cuerpo manifieste síntomas similares a los ocasionados por la repetición de una mala postura, pero sin derivarse de ella. En ese caso, la causa puede residir en otros factores, como el estrés. Y es que las tensiones acumuladas a diario y bajo diversas circunstancias pueden terminar somatizando en la columna, produciendo de este modo una contractura de parte del músculo dorsal, de las lumbares o, lo que es más común, de las cervicales.
En todos los casos, sin embargo, si el dolor persiste aún luego de haber tomado las medidas adecuadas para corregir la postura, se debe consultar a un especialista. |
Centro Médico Imbanaco
Conmutador 6821000 Ext. 5697